La razón de la creación de Las Minas Puerto Flamenco reside en la indudable relación de la música con los Puertos. Estos han sido casa y cuna de artistas de todo tipo. Los viajes a las américas se realizaban en barco y los productos de extremo oriente llegaban en barcos por las rutas de la seda. Los Puertos eran el eje del comercio, y, por qué no, de la fiesta. Diurna y nocturna.

Hay quien dice, probablemente sin faltar a la verdad, que el origen del cajón peruano se remonta a los marineros tocando sobre las cajas de pescado, probablemente muy cerca de las botellas y toneles de ron. Los cantes de ida y vuelta parten de puertos ibéricos hacia américa y vuelven de puertos americanos a puertos españoles. La guajira, si bien tiene su origen en el campo, parte de tierras canarias hacia el caribe. Las habaneras, de origen cubano, llegan a España pasando por los Puertos.

Las Minas Puerto Flamenco es un espectáculo singular de cien minutos, en el que los artistas desgranan, cada uno en su especialidad, el talento que ha hecho a alguno de de sus componentes merecedores de ser ganadores del legendario Cante de las Minas. Son once artistas en el escenario, cada uno de figura en su especialidad. No se trata de un espectáculo flamenco al uso, es un espectáculo singular, non stop, en el que los participantes interactúan unos con otros.

Así, el cante, está acompañado de las guitarras, que actúan conjuntamente con el baile y la percusión, flauta y saxofón flamencos y cajón.

Se concentra lo mejor del Festival en un show cargado de sensibilidad e imagen; un viaje por la historia del Flamenco que ha pasado por los Puertos de España interactuando con las músicas del mundo de los Puertos. Coplas, mineras, cartageneras, soleás, malagueñas, alegrías, fandangos, cañas y bulerías son el menú principal de este cuadro flamenco. Es, en definitiva, la esencia del Flamenco.